Puerto príncipe.- Los haitianos enfrentan la posible llegada de un huracán esta semana, en momentos en los que el cólera se esparce por áreas rurales del país y miles de miles de sobrevivientes del terremoto siguen viviendo en refugios rudimentarios.
El miércoles en la madrugada, la tormenta tropical Tomás tenía vientos máximos sostenidos de 50 millas por hora y el ojo del meteoro se encontraba a unas 355 millas al sur de Puerto Príncipe.
El gobierno de Haití está tratando de evacuar las ciudades de refugio como precaución por la llegada de Tomás. El fortalecido sistema de tormenta podría hacer sentir su presencia en Haití el viernes.
Esta amenaza añade otro desafío a una situación que ya es difícil. Ron Sparks, quien sirve con Baptist Haiti Mission (Misión Bautista Haitiana, BHM por sus siglas en inglés) declara: "Con la preocupación por el cólera, esto sólo complica más las cosas. Por supuesto, esta es una enfermedad que se transmite por el agua. El agua para beber es escasa. Ahora, con la tormenta, la enfermedad amenaza con propagarse aún más".
Las instalaciones de BHM probablemente se convertirán en un lugar de refugio para la tormenta. El equipo está preparando la respuesta. Sparks pide oración: "Ore para que Dios cambie el rumbo de la tormenta, que no tenga que pasar sobre la nación de Haití como hasta ahora se mira en el trayecto, o para que no los afecte de una manera tan terrible como podría hacerlo".
Por su parte la organización humanitaria Operación Bendición Internacional (OBI por sus siglas en inglés) también prepara su respuesta ante el inminente arribo de Tomás.
Bill Horan, presidente de OBI, dice, “si Tomás golpea a Haití como huracán, tiene el potencial de ser uno de los desastres más grandes de la historia reciente. Hay más de un millón de personas viviendo en tiendas. Además el brote de cólera podría aumentar si las aguas torrenciales causan inundaciones contaminando el agua para beber. Es incomprensible pensar lo que podría pasar”.
En preparación para la tormenta, Operación Bendición ha movilizado su equipo de atención de desastres a Haití. David Darg, director del equipo, alistó una planta purificadora de agua que puede ser enviada en pocas horas a la zona que sea más afectada por la tormenta. La unidad es capaz de producir hasta 10.000 galones de agua potable al día. OBI cuenta con 33 de estas plantas en los alrededores de Puerto Príncipe y en áreas afectadas por la epidemia de cólera.
(Fuente: CBN News)





