Puerto Príncipe.- Servicios religiosos se han llevado a cabo en Haití para conmemorar el primer aniversario del devastador terremoto en el que murieron 250.000 personas.
El tráfico en las calles -normalmente bulliciosas- de la capital, Puerto Príncipe, llegó a un punto muerto.
Coristas vestidas de blanco, el color tradicional del luto en Haití, se congregaron ante los restos de la principal catedral de la nación, que fue destruida por el terremoto.
Un año después, 800.000 personas aún continúan viviendo en campamentos improvisados.
(Fuente: BBC Mundo)





