La víctima es Latif Masih, un joven de 22 años que fue asesinado por dos hombres armados.
Según la policía local pakistaní , Masih “fue acusado de profanar el Corán", pero con él no esperaron a aplicarle la ley antiblasfemia, que ha desencadenado la persecución religiosa en aquel país.
Como viene sucediendo con dramática frecuencia, los cristianos que son acusados de blasfemia en Pakistán a menudo mueren víctimas de sus propios denunciantes o de los encargados de vigilar las prisiones en las que se encuentran.
De ahí el llamamiento internacional a favor de la inmediata puesta en libertad de Asia Bibi, cuya vida corre peligro mientras esté en prisión.
(Fuente: hazteoir.org)
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