Tras el escándalo que generó la difusión de un video en el que se ve al cura José Antonio Bohuytron, de 51 años, en pleno acto sexual con una empleada de su parroquia y su posterior suspensión, el alcalde y los pobladores de San Andrés, en Trujillo, defendieron al religioso y acusaron a la mujer implicada de haberle robado a la iglesia.
El alcalde vecinal de la urbanización San Andrés, Giovanni D’Angelo Sánchez, respaldó a Bohuytron. “Es humano y, como tal, es lógico que cometa errores”, indicó. Además, contó que Teodolinda Amaya Altamirano trabajó desde 1996 en la iglesia, pero fue despedida en 2006 porque había sustraído unos equipos.
Recordó que se le pagó 5 mil soles de indemnización, pero como pidió más, la repusieron en su puesto y le acondicionaron un ambiente en la parroquia donde vivía con su esposo y sus dos hijos.
De otro lado, el abogado del sacerdote, Pavel Castillo, informó que ha denunciado a Amaya ante el Ministerio Público por el delito de coaccióLima.- n, al querer obligar a Bohuytron, quien asegura que todo fue una trampa para extorsionarlo y que reconozca a un hijo que no es de él.
En su defensa, Amaya Altamirano aseguró que era el religioso quien la presionaba para tener sexo. “Hace un año que manteníamos relaciones, y lo hacíamos cinco veces a la semana. Me decía que si no aceptaba, me botaba de la parroquia”, dijo en declaraciones que publica un diario local.
“Era un enamorador. Cuando le cocinaba, pasaba por mi lado y me besaba el cuello, todo mi cuerpo. Es más, me decía para hacerlo como se ve en la televisión, en las películas”, añadió la mujer.
(Fuente: peru21.pe)





